Carrito

Tu carrito está vacío

Continúa comprando

Grasas, dieta y microbiota intestinal

Grasas y microbiota intestinal

Sabemos que la dieta es el factor más determinante en la composición de la microbiota intestinal y es bien conocido el papel de la fibra dietética como nutriente más beneficioso para un intestino sano. Sin embargo, más allá de la fibra, otros nutrientes como las grasas son de gran importancia para la riqueza y diversidad de especies microbianas en el intestino.

 

Grasas de la dieta

El 95% de las grasas que ingerimos con la dieta son en forma de triglicéridos formados por una molécula de glicerol y tres ácidos grasos. Estos se clasifican según su estructura química en función del número de dobles enlaces que tienen en la molécula de la siguiente manera:

Ácidos grasos saturados (AGS), sin ningún doble enlace. Se encuentran en carnes como ternera, cerdo, cordero, productos lácteos como la mantequilla o el queso, y también los aceites de coco y palma.

Ácidos grasos monoinsaturados (AGMI), con un doble enlace. Se encuentran en el aceite de oliva, frutos secos y aguacate.

Ácidos grasos poliinsaturados (AGPI), con varios dobles enlaces. A su vez se dividen en dos tipos:

  • Omega 3. Presentes en el pescado graso, el aceite de pescado, las nueces y las algas.
  • Omega-6. Presentes en el aceite de girasol, maíz y soja. 

 

El papel de las grasas en la microbiota e inflamación

Las grasas proporcionan energía, son fuente de ácidos grasos esenciales y vitaminas liposolubles. Retrasan el vaciado gástrico, contribuyen a la sensación de saciedad, y proporcionan sabor, olor y textura a los alimentos.

En nuestro cuerpo, las grasas son constituyentes esenciales de las membranas celulares, son componentes estructurales del cerebro y la retina, y son precursoras de hormonas, sales biliares, y marcadores relacionados con la inflamación como las prostaglandinas y los tromboxanos.

Gracias a los avances científicos, actualmente sabemos que la cantidad y calidad de las grasas en la dieta influyen en la composición de la microbiota intestinal.

 

Tipos de grasas y microbiota intestinal

Grasas saturadas

Varios estudios han descrito como una dieta alta en AGS puede provocar una disbiosis intestinal con disminución de Bacteroidetes y aumento de Firmicutes y Proteobacteria. Este tipo de dieta puede conllevar a alteraciones de la barrera intestinal y mayor abundancia de bacterias reductoras de sulfato, que a su vez puede aumentar la inflamación intestinal.

Grasas monoinsaturadas

Los AGMI como el ácido oleico, presente en el aceite de oliva, se encuentran como principal componente de la dieta mediterránea. Sus propiedades no parecen estar relacionadas con la riqueza y diversidad de la microbiota intestinal pero sí pueden reducir el índice Firmicutes/Bacteroidetes, que se utiliza como marcador del estado de salud de la microbiota intestinal.

Grasas poliinsaturadas

Los AGPI omega-3 pueden ejercer una acción positiva en la composición de la microbiota y aumentar la producción de compuestos antiinflamatorios. Varios estudios han demostrado que los AGPI omega-3 pueden restaurar la proporción de Firmicutes/Bacteroidetes y aumentar la cantidad de bacterias productoras de butirato.

Las dietas ricas en AGPI omega-6, un tipo de grasa predominante en la dieta occidental, se han relacionado con una mayor permeabilidad de la barrera intestinal y endotoxemia metabólica a través de un mecanismo impulsado por la microbiota intestinal. 

Aumentar la ingesta de omega-3 y reducir la de omega-6 podría mejorar la composición de la microbiota intestinal y, en consecuencia, reducir la endotoxemia metabólica.

 

Tipos de dieta y microbiota intestinal

El patrón de dieta mediterráneo es, sin duda, el más estudiado y saludable a nivel global. La dieta mediterránea tradicional se caracteriza por una abundante ingesta de alimentos vegetales como verduras, frutas, legumbres, frutos secos, cereales integrales, y a la vez una ingesta moderada de pescados y baja en carnes y huevos. Se trata de una alimentación rica en fibra prebiótica, AGMI, AGPI y compuestos bioactivos con propiedades antioxidantes como los polifenoles.

Dieta mediterránea: eubiosis

Una buena adherencia a la dieta mediterránea se relaciona con una situación de eubiosis, mayor abundancia de bacterias totales, mayor presencia de bifidobacterias y producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC). Se ha demostrado el impacto beneficioso de la dieta mediterránea en la microbiota intestinal con mejoras en la diversidad y riqueza bacteriana, la integridad de la mucosa y la permeabilidad intestinal.

Dieta occidental: disbiosis

Por el contrario, un patrón de dieta occidental rico en grasas totales, grasas saturadas, proteínas animales, sal y azúcares refinados, conduce a una situación de disbiosis, menor diversidad bacteriana, efectos adversos en la mucosa y permeabilidad intestinal e inflamación. Todo ello se relaciona a su vez con obesidad y mayor presencia de enfermedades metabólicas.

Dieta cetogénica

Otro tipo de dietas como la dieta cetogénica (dieta normocalórica rica en grasas y muy baja en carbohidratos) ha demostrado a largo plazo una disminución de las bacterias beneficiosas de la microbiota intestinal, como las bifidobacterias, debido a la menor ingesta de carbohidratos y fibra dietética. Situación que confirma un posible efecto perjudicial de las dietas altas en grasas en la barrera mucosa intestinal, como se ha explicado anteriormente, acompañado de inflamación intestinal.

Cómo la microbiota influye en la salud de las personas

Al cambiar de dieta occidental a dieta mediterránea en sujetos con sobrepeso y obesidad, se observa una mejora del perfil lipídico, reducción de la resistencia a la insulina, niveles de ácidos biliares y proteína C-reactiva. En cuanto a la microbiota intestinal, se observan cambios en la composición con mayor diversidad y riqueza bacteriana, aumento de bacterias productoras de AGCC como el butirato (actividad antiinflamatoria) y reducción de bacterias proinflamatorias.

Autor - Anna Paré 

 

En el vídeo siguiente podrás visualizar la conferencia on-line (webinar) sobre “Grasas, Dieta y Microbiota"

Programa:

- Dieta mediterránea y microbiota

- Papel de las grasas, lípidos en la microbiota e inflamación

- Funciones de los ácidos grasos y vitaminas liposolubles

Ponentes: Anna Paré, Lda. en Farmacia. Grado en Nutrición Humana y Dietética (nutresalut)

David Manrique, Ldo. en Farmacia. Fundador de Elie Health Solutions (Butycaps)

 

 

Bibliografía:

Bolte et al. Long-term dietary patterns are associated with pro- inflammatory and anti-inflammatory features of the gut microbiome.

García-Montero et al. Nutritional Components in Western Diet Versus Mediterranean Diet at the Gut Microbiota–Immune System Interplay. Implications for Health and Disease.

Meslier et al. Mediterranean diet intervention in overweight and obese subjects lowers plasma cholesterol and causes changes in the gut microbiome and metabolome independently of energy intake.

Rinninella et al. Food Components and Dietary Habits: Keys for a Healthy Gut Microbiota Composition.

Woters et al. Dietary fat, the gut microbiota, and metabolic health e A systematic review conducted within the MyNewGut project.